Spa Conceptual II de Ana Alvarado, en Anfitrión

“Qué se ha hecho de aquellos tiempos cuando el arte burgués era tradicional, y la vanguardia era una provocación”.

Este es el principio del diálogo entre dos personajes ubicados en la platea, una vez que uno ya ha recorrido los diversos stands del spa.
Vemos un gurú brasileño con sus cristales -similar al que engaña al Andy Kaufmann de la película "biopic" con Jim Carey-; una silla de torturas; un “flotario”; un cono con imágenes; un aparato de ejercicios cuya pantalla cambia cada vez que pulsamos los pedales; un espejo deformante con música oriental o alemana.


Esta obra es una farsa sobre los métodos de medicina alternativa. Vemos como una licenciada en Filosofía exclama una frase sobre la quietud de los bosques. Y luego agrega la firma: "Heidegger. Grita. Sarcasmo." Tenemos también una médica que canta en japonés con su correspondiente sombrilla. Hay una espalda que logramos ver a través de un hueco, que nos invita a adherirle frases con sopapas, (“Esto es una obra de teatro”, puse yo). Y que advierte que no se permiten golpizas. Ese mismo personaje se va a vestir luego de atleta nadadora.


Otro personaje, vestido en forma “vetusta”, narra sus desventuras psicóticas. La filósofa le cose la camisa con hilo de una planta, pero él sólo ve “negro, vacío”. El maestro de ceremonias se va a desvestir para probar su teoría sobre los lunares cancerígenos. Luego se colocará en la camilla para asemejar una triste última postal del Che Guevara. Los personajes van a interactuar en escena, solos, o de a pares. En un momento escuchamos el texto de un prospecto de un medicamento: “Reacciones adversas: alergia a los quelonios”. Quiere decir que desde un discurso de la vida cotidiana se disparan una serie de multiplicaciones poéticas.


Uno de los últimos cuadros muestra a la filósofa con pequeñas cajitas de acrílico donde ella señala que tiene “30 Km. de serenidad”. Luego, muestra las cajitas para píldoras con los días de la semana escritos en tamaño extra grande, que ella resignifica como horas de sueño, y tambiém de paz.
En un momento el personaje “vetusto” pregunta al público si le quieren formular una pregunta a su muñeca de plástico, que está desnuda y con una caja musical atada a su espalda. Una niña espectadora dijo: "¿ Por qué tardamos tanto en crecer?”. Tal vez la interrogación de esta obra- instalación sea complementaria; la pregunta por la búsqueda y permanencia de la juventud, y el alejamiento del dolor y de la muerte.
Pero la respuesta es una impugnación del deseo que como uno de ellos dice: “es el vacío mismo”.

Silvia Sánchez Urite

Dramaturgia: Carla Giúdice, Carmen Kohan, Carlos Nuñez, Laura Poletti, Ivo Sifredi, Alejandro Szklar
Actuaciones: Carla Giúdice, Carmen Kohan, Carlos Nuñez, Laura Poletti, Ivo Sifredi, Alejandro Szklar
Diseño de vestuario: Ivaní Sandoval
Realización de vestuario: Ivaní Sandoval
Realización de objetos: Rosana Barcena, Alejandro Bistolfi, Laura Poletti, Ivo Sifredi, Alejandro Szklar
Realización de video: Luciana Rodríguez Dacunto
Sonido: Cecilia Candia
Fotografía: Laura Poletti, Laura Poletti, Ivo Sifredi, Alejandro Szklar
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Dirección: Ana Alvarado


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