LA MAQUINARIA BARROCA

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Ana Alvarado                                                       
(Publicado en Topología de la crítica Teatral II, Colección Topología de la Crítica teatral, Directora Liliana López, Ediciones IUNA Dramáticas-2011)


Este texto intenta reflexionar sobre algunos conceptos y definiciones del pensamiento en el período Barroco y Pre-Barroco y sus posibles asociaciones con la vida cotidiana y el teatro de nuestros días. El ejemplo del que partiré será la puesta en escena del espectáculo Monteverdi Metodo Bélico (Año 2000) y el guión de imágenes generado por el grupo argentino El Periférico de Objetos, que lo puso en escena, a partir de algunos madrigales guerreros y amorosos de Claudio Monteverdi y de las conversaciones del grupo con el dramaturgo Dieter Welke .


Según Guy Debord, en la Sociedad del Espectáculo, la primera sociedad pensada históricamente, fue estática, se organizaba según el modelo del tiempo cíclico, según la experiencia directa con la naturaleza. La noción de eternidad era el constante retorno de lo mismo, la repetición.

Las religiones monoteístas fueron una transacción entre el tiempo del mito y la historia, entre el tiempo cíclico que todavía dominaba la producción y el tiempo que Debord llama Irreversible y es en el que se constituyen, enfrentan, destruyen y recomponen los pueblos.La eternidad huye del tiempo cíclico para ser “su más allá”.

Al declinar la Edad Media, la conciencia vinculada con el antiguo orden cíclico, donde la seguridad del mito equilibraba todavía a la historia, decae y se instala la experiencia del tiempo Irreversible que se expresa socialmente bajo la forma de una obsesión por la muerte. La pérdida, la melancolía de la disolución de un mundo..

El Renacimiento lleva consigo la negación de la eternidad. Una ruptura gozosa En la vida exuberante de las ciudades italianas, en el arte de las fiestas de sus duques, la vida se experimenta como un transcurso, como disfrute del paso del tiempo.

La Monarquía Absoluta y el Estado nacido en ese período monopoliza la vida histórica y se constituye en la transición hacia la dominación completa de la clase burguesa que se manifiesta en el Barroco. De ahí en más el tiempo irreversible es el de la burguesía. El tiempo histórico de la producción económica que transforma a la sociedad y de arriba hacia abajo.

El Pre-Barroco, al que pertenece Claudio Monteverdi, es una transición, el Renacimiento está presente, aún. Hay una experiencia sensual verdadera, Las letras de algunos madrigales guerreros y amorosos pertenecen a Tasso, por ejemplo. El exterior/interior aún están unidos por un hilo delgado, la moral burguesa no se ha instalado definitivamente. Pero a partir de allí comienza la gran Duda, como forma de sobrevivir, “El arte de sobrevivir” de Descartes. La Desubicación. La austeridad luterana frente a la Contrareforma y los ritos católicos convertidos en Teatro, lo religioso convertido en profano. La música se divide, en un caso se separa de lo visual y recorre el camino marcado por los Oratorios, por Bach. En el otro caso, del que Monteverdi es el antecedente, se dispara hacia la Opera.

En este último Barroco, ya instalado comienza lo que Debord aplica de ahí en más a la noción de Sociedad del Espectáculo: El espectáculo es la reconstrucción material de la ilusión religiosa. El espectáculo es la afirmación de la Apariencia y la afirmación de toda vida humana, es decir social, como simple apariencia. En el mundo realmente invertido, lo verdadero es un momento de lo Falso.

A continuación enumero en forma de frases cortas, los ítems o nociones y conceptos tenidos en cuenta en el proceso de montaje del Espectáculo M.M.B.-Monteverdi Método Bélico, de El Périférico de Objetos y que nos permitieron que la puesta generara un diálogo entre el hombre del Barroco y el hombre Contemporáneo, en términos de Teatro:


Lo Exterior es Fachada, Emblema, Puesta de lo Interior.

Fachada. Emblema. Vértigo

El Vértigo hacia Abajo es la Caída en el Infierno

El Emblema Barroco es indescifrable.

Religión como Fachada

La Historia como Decorado

Conversión de lo religioso en profano

Lo trascendental se escapa hacia el Espectáculo

Exhuberancia de imágenes: Decorado

Todo es Espectáculo/ Teatro

Todo es carne

Automatización de la Matanza (Guerra de los 30 años)

Máquinas de Guerra y Máquinaria Teatral

Por delante Lo Bello. Por detrás El Horror

L a Seguridad perdida se busca en lo Sensual artificioso.

Puesta en Escena de los Afectos

Cuando aumenta el Vértigo se construyen más Emblemas

Cuando se agota la Sensualidad se necesita un estímulo Estético

Cursilería

Artificio

Extasis

Ruptura entre el Interior y el Exterior

El Teatro que representa al Mundo ya no existe

El Teatro es ahora Emblema del Mundo

La Naturaleza es un Telón de Teatro

Detrás del Bello Decorado duerme La Bestia

Abrazo sangriento

Ilusión Optica

Todo conflicto real se vuelve papel maché

Todo es Puesta en Escena/Representación

Representación Pura/Fingir/Aparición del Actor profesional

Representación de la Furia de los Elementos:

Luz versus Tinieblas

Bien versus mal

Orden versus Caos

Uno versus Lo Múltiple

La Luz en el Barroco: Foco Dramático y Falso

Luz dentro de la Escena

Claroscuro

El Truco a la vista

La Maquinaria teatral del Barroco: Poleas, máquina de viento, de mar.

El Hombre del Primer Barroco y el de fines del siglo XX tienen mucho en común.

La Posmodernidad convive como el Barroco con la inquietud, la melancolía, la búsqueda de sentidos, la desubicación. La angustia frente a la muerte y el deseo de prolongar la vida.

Piensa Tancredi , en el Combattimento de Tancredi y Clorinda, como diría cualquier hombre de nuestros días: Tendré miedo de mí mismo y volveré a encontrarme sin cesar

Inquietud frente al sexo. La guerra de los sexos. Esa guerra hace imposible al amor. Como el de Tancredi y Clorinda de Monteverdi/Tasso.

La guerra actual. Automatización de la matanza, perfección de la maquinaria. Guerra sin angustia porque se pierde el referente.

Autodestrucción.

Autoservicio y cybersex

Cinismo. “Ahora necesito heroína y no heroínas” Dieter Welke dixit

Lo fugaz.

El cansancio del signo

Todo es espectáculo

Todo conflicto es papel maché


A partir de estas ideas, asociaciones, pensamientos y lecturas El Periférico de Objetos, generó un guión de imágenes y luego las puso en escena, conviviendo con los bellísimos madrigales guerreros y amorosos de Claudio Monteverdi. Algunas no son relevantes para esta reflexión, otras no pudieron ser llevadas a escena por imposiblidades técnicas pero son citadas porque interesan a quien escribe este texto.

Se trabajó fundamentalmente con la idea de la Destrucción del teatro Barroco, de esa Gran Fachada, con la asociación entre la Maquinaria de la Guerra y la del Amor, con la reflexión melancólica sobre la imposibilidad del Amor.


La Maquinaria teatral se pone sola en funcionamiento

Cantantes y Actores, ocupan el escenario. Un enorme ojo proyectado los mira y mira al público .

Inicia la música de Monteverdi

Se proyecta Una Noche en la Opera de los Hermanos Marx. La inefable

Un técnico del teatro atraviesa la escena cargando utilería gigantesca, repite esta acción. No hay figurantes, los mismos empleados del teatro entran y salen de escena

Falsos telones que suben y bajan en tiempos prolongados generando acción falsa.

Una pequeña puerta en el fondo del escenario se abre y caen a escena muchas personas

Asociación entre la Maquinaria Teatral Barroca y la Maquinaria de la Guerra:

De la parrilla sube y baja insistentemente un niño/objeto que está colgado por los pies y sangra sobre la escena

El teatro Contemporáneo es un Teatro Barroco bombardeado (Imágenes de los teatros de Hiroshima y Sarajevo)

Un grupo de personas sobrevivientes de alguna masacre se presentan al director musical para participar de un casting por un último mendrugo. Cada uno muestra lo que sabe, falsas destrezas.

Cuando no se escucha a Monteverdi sólo hay silencio o ruido, nada de melodías

Sonido de un barco enorme que se quiebra

Caballo de troya. Enorme objeto/muñeca que se parte y tiene actores dentro.

Máquinas de matar hombres y máquinas de coser cuerpos para que sigan luchando y copulando

Muñecos autómatas copulan sin detenerse

Los actores humanos intentan vanamente tener sexo entre sí y con los muñecos

Se extrae el corazón a un hombre/objeto para comprender su funcionamiento.

Piso falso que se abre.

La sangre es el combustible de la máquina de la guerra

Bajo el piso hay una piscina de sangre. El público lo ve a través de espejos. Gravedad falsa. El piso se abre y hay una piscina de agua transparente, se cierra y cuando vuelve a abrirse el agua está roja.

La escenografía/objeto se pone en movimiento y termina siendo personaje: Primero es escenografía, luego se desplaza por manipulación, luego aparenta independizarse. Destruye todo a su paso


Siguiendo a Paula Sibila en “El Hombre postorgánico” en nuestro mundo contemporáneo, tan lejos y tan cerca del Barroco, estamos ante un cambio de paradigma tecnocientífico que dejó en el pasado al mundo mecánico de la física clásica, a la máquina en sí, al robot creado a imagen y semejanza del hombre, reemplazándolo por el informático-molecular y extremando su lucha contra las fuerzas de la naturaleza hasta operar mutaciones sobre ella. En la actualidad. La técnica se extendió hasta convertirse en el medioambiente natural del hombre.

La metáfora del hombre-máquina, cede su lugar al hombre información.El texto de Sibila es una poderosa reflexión crítica sobre el capitalismo global y su nueva arma la tecnociencia y, fundamentalmente, la informática.

Al descubrirse la estructura de la molécula de ADN el enigma de la vida empieza a ser descifrado y según se ha divulgado “Toda una secuencia de ADN será tan fácil de leer como el código de barras de un supermercado”. La molécula de ADN es capaz de almacenar bits y puede integrar el circuito de una computadora. El cuerpo del hombre podría integrar el circuito de digitalización y entonces…¿Puede convertirse a los elementos constitutivos de la realidad material en sustancia virtual? En principio hay una intención de trascender la humanidad, de considerar lo humano como un objeto parcialmente analógico y susceptible de digitalizarse. De descartar al cuerpo por frágil, débil y obsoleto o a su unión con otro sistema que lo integre, lo modele y lo vuelva “útil”.

Descartes, filósofo más cerca del cuestionamiento barroco que del goce renacentista, y ya sembró esa duda “podría suponer que no tengo un cuerpo” pero, en cambio, no admitía la existencia sin el “espíritu incorpóreo”, el pensamiento, la mente, la conciencia. Hoy por hoy, el hombre, el capital y la técnica siguen extremando la pregunta. Y, dice Sibila, la vida y su sentido, siguen ofreciendo resistencia.


Siglo XXI ¿ El Espectáculo debe ser la reconstrucción material de la ilusión teleinformática y biotecnológica?

El Actor/Cuerpo y el Objeto en el TeatroActual :Problema Ontológico


En estos primeros años del siglo XXI, la pregunta sobre el cuerpo y la cosa se ha vuelto ontológica. Ambos han perdido peso y valor, aparentemente, en la sociedad biotecnológica y teleinformática. Los objetos se resumen, se reducen, el hombre necesita cada vez menos cosas y almacena incluso su obra artística, en el soporte objetual de una computadora mínima. El Museo de los próximos años será una oficina.

También ha incluído al viejo objeto/cosa dentro de su cuerpo en forma de prótesis y se ha convertido a sí mismo en un modelo, imagen y semejanza de un maniquí, sin necesidad de mirarlo fuera de él y copiarlo. Un cuerpo durable, duro, brilloso. Un cuerpo objeto. Un extraño territorio de material inorgánico se relaciona cómodamente con su imagen humana.

El siniestro muñeco antiguo de los espectáculos de El Periférico de Objetos o los maniquíes de Kantor, se vuelven metáforas ingenuas y humanísticas en este presente tecnológico.

Si además, la mirada se retira temporariamente del objeto para mirar lo que queda del cuerpo, ve el cuerpo débil del actor. Perdido y balbuceante ante la pérdida de sentido de su morada: ser el que dice, el que encarna. Ante todos esos cuerpos el del actor parece distanciado. Sólo dotado de su voz y de su carne. Siendo él mismo la histórica definición de teatro, mira sorprendido la escena que lo rodea. La maraña de la información anula su presencia.

Sin embargo si en esta nueva batalla entre cosidad y carnalidad el ganador es un nuevo tipo de objeto, el digital, no nacido del desarrollo dramático sino del tecnológico, busquemos aún más al hombre en su pálido desnudo.

Es ese resto de cuerpo no siliconado el único que da cuenta de la finitud, del paso del tiempo. De la vida y de su posibilidad de reproducirse. Muy entrenado, marcado, operado, buscando la eterna juventud del cuerpo, buscando ser máquina perfecta de la escena, aún lo humano sobrevive en él. En su deseo absoluto de ser otro, de ser reconocido detrás de ese otro. Lo humano, lo carnal de la escena es el actor mismo y no su personaje.

Lo que queda de humano en la maquinaria escénica fabulosa y multimediática del gran teatro del mundo actual, es lo más simple de todo: el actor, manipulador o no, tratando de hacerse ver en la maraña de bellísimas cosas reproducida digitalmente y no corpóreas que pueblan la escena.


Bibliografía

Alvarado, Ana-LÁrt de Survivre en Temps de Guerre-Puck-Editions LÉntretemps-Institut international de la Marionnette-Montpellier 2009

Alvarado, Ana- El Actor en el Teatro de Objetos-Móin-Móin6-SCAR/UDESC- Santa Catarina-Brasil-2007

Debord, Guy- La Sociedad del espectáculo-La Marca Editores, Buenos Aires 2008-

Kantor, Tadeusz – El teatro de la Muerte –Ediciones de la Flor – Buenos Aires 1977

Sibila, Paula- El Hombre Postorgánico- Fondo de Cultura Económica- Buenos Aires- 2005

Valiente, Pedro – Robert Wilson – Arte Escénico Planetario- Ñaque Editores- Ciudad Real- España 2005

Veronese, Daniel, García Wehbi Emilio, Welke Dieter, Ana Alvarado. Cuadernos no publicados sobre la puesta en escena de M.M.B. Monteverdi Método Bélico